• |
  • Suscríbete
  • |
  • Idioma
  • |
  • |
  • Quiénes somos
  • |
  • Manifiesto
  • |
  • Concurso
  • |
  • RUIDO
  • |
  • Patrocinadores
  • |
  • 01
  • 02
  • 03
Otros Números

Reportaje 1

DOWNTOWN EASTSIDE

Claire Martin

Downtown East Side, un suburbio de Vancouver, es un microcosmos de problemáticas sociales: pobreza extrema, indigencia, drogadicción, prostitución y un índice de infectados de VIH/SIDA cercano al 35%. Es el resultado de un sinfín de problemas, especialmente el proceso de gentrificación provocado por la proximidad del casco antiguo de Vancouver y por la inminente llegada de los Juegos Olímpicos en 2010. Una simple mirada a este desesperado y enfermo pedazo de sociedad es suficiente para darse cuenta de que algo está funcionando terriblemente mal.

Reportaje 2

LA BRIGADA FANTASMA

Andy Rocchelli

Abogados, estudiantes, médicos y oficinistas son los intrépidos miembros de la Brigada Fantasma donde, por unas horas a la semana, escapan de la cotidianidad de sus vidas. Algunos le llaman el “fin de semana definitivo”, pero el nombre real del juego es Soft Air. Son un escuadrón de hombres y mujeres que juegan a la guerra con armas compradas en Internet. Pero no hay muerte ni dolor. La violencia no es real, es apenas una ilusión.

Reportaje 3

LOS ITALIANOS OLVIDADOS

Alessandro Vincenzi

Desde 1830 hasta principios de 1900 se produjo una migración de italianos procedentes de la región de Puglia hacia la ciudad de Kerch, en Crimea. Estos italianos eran, principalmente, agricultores, pescadores y trabajadores de los astilleros, que se trasladaron hasta Crimea en busca de un futuro mejor. Durante la purga estalinista muchos de ellos fueron detenidos, torturados e incluso asesinados acusados de ser espías de Italia.

Reportaje 4

FAMILIA Y DOMESTICA

Sebastián Friedman

El empleo doméstico es una instancia laboral única, en la que empleador y empleada conviven bajo un mismo techo y donde inevitablemente circula el afecto. La empleada, la chica, la chacha, debe transitar por este supuesto segundo hogar, cumpliendo roles que escapan a su función primitiva. Ella deviene madre, hija, amiga, hermana, abuela, pero con el cuidado de no creérsela del todo; al fin y cabo, es un trabajo. “Familia y Doméstica” se desplaza entre dos de los universos de la empleada: el de su familia laboral y el de su propia familia. Ese gesto de detener el transcurrir diario pone en escena lo que siempre se está moviendo, y cuestiona esa aparente normalidad.

Entrevista

JAVIER BAULUZ

por Oriana Eliçabe y Alejandra Cukar

A estas alturas, Javier Bauluz bien podría conformarse con ser una leyenda viva del fotoperiodismo. El hombre se ha ganado su premio Pulitzer, ha publicado en lo más top del mundillo mediático y tiene un par de libros con su nombre. Pero no. Él no está para bajar la guardia. Sabedor de que el periodismo (el de los grandes y tradicionales medios de comunicación) ya no es lo que era, ha decidido volver a las raíces, y hacerlo muy desde abajo, con un medio digital independiente que funcionará bajo el enfoque de los derechos humanos.

Fotografia Participativa

INSIDEOUT

Photo Essay

Treinta trabajadores inmigrantes de Indonesia, Tailandia y Filipinas participaron de InsideOut. Aprendieron las herramientas básicas de la fotografía y, animados por fotógrafos voluntarios, se lanzaron a captar imágenes de su vida diaria en Singapur: sus trabajos mal pagados, la soledad de la distancia, la vida en un país ajeno.

Colectivos

REFUGIADOS CLIMÁTICOS

Colectivo Argos

Desde 2004, el colectivo Argos ha documentado el impacto del calentamiento global sobre poblaciones tan distantes como vulnerables: arrecifes del Pacífico y el Índico, Alaska, Bangladesh, Nueva Orleans, un pueblo chino... Es un proyecto que pretende transmitir el sentimiento de urgencia que comparte el grupo: la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero provocará que millones de personas se vean obligadas a un desplazamiento forzado.

Premio 2009

A LA SOMBRA DE WOUNDED KNEE

Aaron Huey

La Reserva Indígena Pine Ridge es el hogar de los Lakota Sioux, la tribu que sufrió la tristemente célebre masacre de Wounded Knee, en diciembre de 1890, en la que unos 350 lakota fueron asesinados. Desafortunadamente, Pine Ridge sigue siendo el escenario de una masacre continua dentro de la tribu. En la reserva, las pandillas están fuera de control, y la violencia en la que viven afecta incluso a los pueblos más pequeños. Esta exploración fotográfica intenta sacar a la luz a un pueblo que ha sido, durante mucho tiempo, demonizado, victimizado, idealizado, pero, en última instancia, abandonado.

Blog por Orianomada
Opina


7.7 en Facebook
7.7 en Twitter

Quiénes somos

7.7 es un proyecto del colectivo de fotógrafos RUIDO Photo, y es realizado de manera independiente y voluntaria con el objetivo de crear un espacio de encuentro y debate sobre el papel de la fotografía documental.

Esta es una apuesta por la creación, utilización y difusión de un nuevo canal que se convierta en una referencia de un periodismo independiente, social, crítico y comprometido, planteando la fotografía como herramienta para generar reflexión y cambio en la sociedad.

El equipo de 7.7 es un grupo de profesionales que trabaja de manera colectiva, compartiendo el trabajo y las decisiones, buscando una horizontalidad que favorezca la creación y el debate.

EQUIPO:

Idea: Roger Rossell

Diseño Gráfico: Roger P. Gironés || disseny@7punt7.net

Web: Marc Martínez de Foix || web@7punt7.net

Edición: Mireia Bordonada || edicion@7punt7.net

Redacción: Alejandra Cukar || redaccion@7punt7.net

Blog: Oriana Eliçabe || memoriallena@7punt7.net

Comunicación: Celeste Arroquy || comunicacion@7punt7.net

Coordinación: Edu Ponces, Toni Arnau y Pau Coll || coordinacion@7punt7.net

Traducción:Paola Denari y Sara Gustavsson(inglés) y Laura Córdoba (catalán) y

Consejo Editorial: Silvia Omedes, Rafael Badía y Carles Costa

Jurado Premio 2009: Pepe Baeza, Leopoldo Blume (Editorial Blume) y Alice Monteil (Photographic Social Visión)

AGRADECIMIENTOS:

Nuestras gracias a la gente que viene apoyando esta iniciativa: Photographic Social Vision, Editorial Blume, el Centre de Fotografia Documental de Barcelona.

CONTACTO:

comunicacion@7punt7.net

Dr. Gine i Partagás 38, 08003, Barcelona, España

Manifiesto

No nos importa la foto. Aún menos nos importa un proyecto fotográfico. Nos importan las historias. Y las miradas.


Muchas veces pensamos en cómo deberían ser las historias que, como fotógrafos documentalistas, queríamos albergar. Y supimos que no iban a ser como esos trabajos que tantas veces habíamos visto y con los cuales crecimos: un mapa de iconos con lugares exóticos de fondo en donde pasan cosas horribles y la gente sólo es infeliz. Un mundo en blanco o negro, distante y distinto del mundo que nos rodea.


Y es allí donde entendimos la necesidad de una fotografía de proximidad y profundidad, una fotografía en la que las historias que se cuentan contienen todos los matices que componen este enredo de mundo en el que vivimos. Historias contadas con fotos que vinculan, que incitan al pensamiento, a un pensamiento complejo como la realidad, sin buenos ni malos, sin héroes ni villanos.


Así fue como decidimos abrir esta ventana: como un lugar en el que mostrar diferentes miradas, visiones comprometidas con lo que nos rodea, y en un ejercicio constante de entender y entendernos, de explicarnos a nosotros mismos. Queremos empezar a mirar a través de las grietas, de los huecos, de las cerraduras, con un espíritu abierto y flexible, y fortalecido por la libertad de formatos de esta era digital.


Éste es un espacio abierto a las más variadas formas de construir el discurso visual y sus posibilidades, un espacio interactivo, crítico, rebelde, abierto, participativo. Inquieto e inquietante. La nuestra es una invitación a pensar, a abandonar tópicos y a empezar a dudar.


Bienvenidos a la revista digital de fotografía documental.



Bienvenidos a 7.7

Concurso

El espíritu de 7.7 es el de convertirse en un nuevo camino de difusión de trabajo de fotógrafos, abierto por fotógrafos, y que escapa de la lógica tradicional de mercado y su dominio sobre las agendas de los grandes medios.

En esa búsqueda hemos organizado un premio anual para los trabajos fotográficos publicados en 7.7. Este premio, dotado de 2.000€, es posible gracias a la colaboración de Photographic Social Vision, Editorial Blume, El Centre de Fotografía Documental de Barcelona y RUIDO Photo, y será otorgado entre el total de trabajos fotográficos publicados en cada año de publicación de 7.7 (4 ediciones).

Las bases del concurso son las siguientes:

1) Participación

Participan en este concurso todos aquellos trabajos de fotógrafos individuales que hayan sido seleccionados y publicados en cada año de publicación de la revista 7.7 (4 ediciones). Quedan excluidos de dicho premio los trabajos realizados por miembros del equipo de 7.7 y del colectivo RUIDO o cualquier colaborador que haya participado en el proceso editorial de 7.7. La segunda edición de este concurso está abierta y abarcará los trabajos publicados en los número 5 a 8 inclusive. La recepción de reportajes es continua y no cierra durante el año, aunque no se recibirán trabajos para el presente concurso después del 15 de septiembre de 2010.

2)Envío

Para el envío de material, por favor consultar las especificaciones de 7.7 aquí.

3)Premio

Se otorgará un premio anual de 2.000€ al trabajo seleccionado como ganador.

4) Selección

Un jurado especialmente constituido a tales efectos y cuya composición podrá consultarse previamente en la página web, se reunirá dentro de los treinta días siguientes a la publicación de la cuarta edición anual de la revista.

El fallo del jurado será inmediatamente comunicado a los autores/as.

El fallo del Jurado se adoptará por mayoría simple de sus miembros y será inapelable.

5)Jurado

El jurado estará constituido por miembros de las organizaciones de Photographic Social Vision, Editorial Blume, El Centre de Fotografía Documental de Barcelona y RUIDO Photo, 7.7 y miembros del consejo editorial de 7.7.

6)Condiciones Generales

Los autores/as de las obras presentadas, al aceptar las bases del concurso, autorizan a 7.7 Revista Digital de Fotografía Documental a reproducir estas fotografías en la difusión del premio y en todos los medios de comunicación y soportes que determine 7.7 Revista Digital de Fotografía Documental. Las imágenes siempre serán utilizadas incluyendo el nombre del autor/a de las mismas. La licencia de utilización de las fotos será Creative Commons. El autor/a será quien escoja el tipo de licencia CC que mejor se adecue a su trabajo, aunque por defecto llevará la de Reconocimiento - NoComercial - SinObraDerivada (by-nc-nd) (no se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas). El envío de material a 7.7 supone la aceptación de las bases del concurso.

RUIDO

RUIDO Photo nace en 2004 y está formado por un colectivo de fotógrafos dedicados a la fotografía documental independiente.


Nuestra tarea parte del convencimiento que la fotografía puede ser un motor de transformación, y apostamos por crear imágenes que provoquen cambios positivos a partir del cuestionamiento y reflexión de las distintas temáticas que abordamos. La fotografía es la herramienta que elegimos para reconocer la realidad, y también para transmitir nuestra visión de ella al resto de la comunidad.


Además de la elaboración de 7.7, actualmente RUIDO desarrolla reportajes fotoperiodísticos en profundidad, mantiene una escuela de fotografía y promueve distintos proyectos de fotografía participativa.


www.ruidophoto.com

Patrocinadores

  • l Català l
  • l Castellano l
  • l English l

DOWNTOWN EASTSIDE

Claire Martin

Durante el tiempo que pasé en Vancouver, Canadá, decidí dedicarme a un proyecto documental en el Downtown East Side (DTES). Empecé mi carrera estudiando Trabajo Social, así que este suburbio de Vancouver me interesó inmediatamente como un microcosmos en el que se pueden observar diversas problemáticas sociales: pobreza extrema, indigencia, drogadicción, prostitución y VIH/SIDA. Según un estudio de "The Tyee", el DTES tiene el mayor crecimiento en la tasa de indigencia de toda Norteamérica. Es el resultado de un sinfín de problemas, especialmente el proceso de gentrificación provocado por la proximidad del casco antiguo de Vancouver y por la inminente llegada de los Juegos Olímpicos en 2010. La drogadicción es, seguramente, el más evidente de los problemas. La casi inexistente política antidroga ha tolerado la aparición de todo un mercado de narcóticos al aire libre. De acuerdo a la asociación PIVOT de Vancouver, más de 5.000 consumidores de drogas inyectables viven en un radio de 10 bloques de viviendas. La primera causa de muerte es la sobredosis y un tercio de la población es adicta a algún tipo de droga ilegal. Esta alta tasa de adicción contribuye a que esta zona tenga una altísima tasa de criminalidad.

El gobierno local ha estado experimentando con nuevas técnicas de prevención del delito intentando tratar la adicción como un problema de salud público y no de seguridad. Con una tasa de infección de hepatitis C del 90% y una tasa de VIH/SIDA del 35%, es obvio que hay que empezar a pensar más allá. Programas de intercambio de jeringas han probado su efectividad para reducir la transmisión de la enfermedad, aunque es común que sean mujeres que ofrecen sexo como forma de subsistencia las que resultan víctimas de esta enfermedad. La presencia regular de los medios de comunicación en este barrio sólo ha contribuido a estigmatizar a su población. Es fácil olvidar que este es un suburbio real, hogar de personas reales. Michael Byers, un profesor de la University of British Columbia, ha presentado una queja formal ante Naciones Unidas por las condiciones en que se encuentra el DTES. Se estima que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU tardará dos años en estudiar esta situación, pero una simple mirada a este desesperado y enfermo pedazo de sociedad es suficiente para darse cuenta de que algo está funcionando terriblemente mal.

"La presencia de los medios de comunicación en este barrio sólo ha contribuido a estigmatizar a su población. Es fácil olvidar que este es un suburbio real, hogar de personas reales."

Claire Martin

Claire Martin empezó su carrera estudiando una licenciatura en Trabajo Social, pero cambió de dirección hacia la fotografía cuando se dio cuenta de la capacidad de cambio de este medio. Su trabajo en el Downtown East Side de Vancouver ha traído luz sobre una terrible injusticia y el fracaso gubernamental al atender los problemas sociales que afectan a esta comunidad. Este trabajo ha sido nominado como "Deeper Perspective Photographer of the year" (Fotógrafo del año con una perspectiva más profunda) en International Photography Awards. Actualmente instalada en Perth, Australia occidental, donde ha iniciado una carrera como fotógrafa free lance, se encuentra disponible para encargos dentro y fuera de esta zona. www.clairemartinphotography.com

LA BRIGADA FANTASMA

Andy Rocchelli

Abogados, estudiantes, médicos y oficinistas son los intrépidos miembros de la Brigada Fantasma donde, por unas horas a la semana, escapan de la cotidianidad de sus vidas. Algunos le llaman el “fin de semana definitivo”, pero el nombre real del juego es Soft Air. Son un escuadrón de hombres y mujeres que juegan a la guerra con armas compradas en Internet. Pero no hay muerte, ni dolor. La violencia no es real, es apenas una ilusión. La Brigada Fantasma es el grupo más grande del norte de Italia, con alrededor de 70 miembros, que eligen las zonas junto al río Po como campo de batalla. Los niños luchan junto a sus padres. Ex militares aplican sus conocimientos en campos de batalla para enseñar a los principiantes cómo moverse. En casa, la gente entrena con videojuegos en línea para adquirir mejores tácticas en el terreno. Entre los miembros de los escuadrones hay todo un ambiente de camaradería que hace que el grupo se mantenga unido. Los torneos duran semanas, y se suelen celebrar en zonas montañosas, áreas naturales y espacios urbanos abandonados. Allí, las emociones y el alto nivel de adrenalina preparan a la Brigada para enfrentar cualquier situación. Pero el combate sólo dura unas horas: la mayoría de ellos, volverán al trabajo o a la escuela al día siguiente.

"El combate sólo dura unas horas: la mayoría de ellos volverá al trabajo al día siguiente."

Andy Rocchelli

Pavia, Italia, 1983. Después de graduarse en la Facultad de Diseño del Politécnico de Milán se unió al Colectivo Cesuralab. Cesuralab desarrolla proyectos en línea, utilizando diferentes medios como la fotografía, el vídeo y el arte. Colaboran con periódicos, revistas, galerías de arte y museos. Viven juntos en un pequeño pueblo en el campo, donde la vida es económica y no hay distracciones, aunque por lo general están de viaje. En su trabajo personal, Andy se expresa observando la diversidad cultural en las diferentes sociedades, especialmente en zonas de conflicto y centrándose en los problemas étnicos y religiosos. También colabora con revistas y casas de moda fotografiando backstages, talleres y eventos relacionados con la moda nacional e internacional. En Italia, sigue con interés cualquier información relacionada con el Partido Lega, un grupo xenófobo y racista, que ahora forma parte del gobierno. Actualmente está trabajando en un proyecto sobre Ingushetia, una tierra sin ley y olvidada en la zona de Cáucaso, centrándose en los secuestros y asesinatos perpetrados por escuadrones de la muerte. Al mismo tiempo también está ejecutando un proyecto colectivo en el Po, el río más largo de Italia.

LOS ITALIANOS OLVIDADOS

Alessandro Vincenzi

Desde 1830 hasta principios de 1900 se produjo una migración de italianos procedentes de la región de Puglia hacia la ciudad de Kerch, en Crimea. Estos italianos eran, principalmente, agricultores, pescadores y trabajadores de los astilleros, que se trasladaron hasta Crimea en busca de un futuro mejor. Durante la purga estalinista muchos de ellos fueron detenidos, torturados e incluso asesinados acusados de ser espías de Italia. Para estas familias y para otras minorías que residían en Crimea, los años 30 se caracterizaron por una fuerte opresión causada por la locura de la dictadura de Stalin. El 28 de enero de 1942 el régimen estalinista les dio a las familias dos horas para recoger todas sus pertenencias (con un máximo de 8 kilos), antes de ser deportados a Kazajistán. Muchos murieron durante el viaje a causa del frío, el hambre y las penurias vividas durante el trayecto. Hoy en Kerch hay una comunidad de casi 350 personas que aseguran ser descendientes de italianos. Desafortunadamente, hay muy pocos documentos que prueben su origen, ya que la mayoría fueron confiscados o destruidos durante la deportación, o cambiados por documentos rusos. Los descendientes de cuarta o quinta generación exigen ahora ser reconocidos como minoría deportada (situación que niegan las autoridades de Ucrania) y que el gobierno italiano reconozca sus orígenes.

En una placa colocada en la entrada de la estación de tren de Kerch en memoria de las minorías deportadas y las personas que murieron en la tragedia, la minoría italiana es la única que no se menciona.

"Desafortunadamente, hay muy pocos documentos que prueben su origen, ya que la mayoría fueron confiscados o destruidos durante la deportación, o cambiados por documentos rusos."

Alessandro Vincenzi

Bolonia, Italia, 1973. Estudió Biología y se especializó en Medicina Tropical, lo que lo llevó, en 2005, a trabajar con Médicos sin Fronteras (MSF). En 2006 ganó el segundo premio de un concurso de fotografía, que le permitió asistir a un taller impartido por Antonin Kratochvil (VII Photo Agency), organizado por Toscana Photographic Workshop. Ese mismo año, Alessandro ganó el Premio Nacional en el concurso One Vision European Competition con su trabajo “Looking Forward”. En 2008 decidió convertirse en fotógrafo profesional a tiempo completo y dejó MSF. Algunos de sus reportajes han sido publicados en diversas revistas y periódicos digitales, como Diario, GEO Italia o MarieClaire Italia. Sus trabajos Somailia, The innocent target, Il Viaggio di Ulisse y Border han sido expuestos en muestras colectivas e individuales en Bolonia, Pescara y Milán, Italia. En 2009 Alessandro fue seleccionado como Descubrimiento PhotoEspaña, un importante evento anual de fotografía que se celebra en Madrid. Actualmente vive en Madrid y desde octubre de 2008 es parte de PkPosse, una agencia italiana que forma parte de PKNetwork. www.alessandrovincenzi.it

FAMILIA Y DOMESTICA

Sebastián Friedman

Siempre me interesó trabajar lo cercano. Espacios y habitantes que son parte de nuestra cotidianeidad. Suelo posar la mirada en los rincones de esa aparente normalidad diaria, en donde siento cierta incomodidad, cierta molestia. El empleo doméstico es una instancia laboral única, en la que empleador y empleada conviven bajo un mismo techo y donde inevitablemente circula el afecto. Tomé la frase “es como de la familia…” casi como leitmotiv: me atrae su reverso y, al mismo tiempo, encierra la verdadera fragilidad del vínculo. La empleada, la chica, la chacha, la señora, el servicio, la sirvienta -ya se ve que nombrarla no deja de preludiar un problema- debe transitar por este supuesto segundo hogar, cumpliendo roles que escapan a su función primitiva. Ella deviene madre, hija, amiga, hermana, abuela, pero con el cuidado de no creérsela del todo; al fin y cabo, es un trabajo. Vemos a la empleada doméstica en dos de sus universos: el de su familia laboral y el de su propia familia, que la mayoría de las veces es desconocido para sus patrones.

El gesto de detener el transcurrir diario poniendo en escena lo que siempre se está moviendo pretende cuestionar esa aparente normalidad. En “Familia y Doméstica” el artificio casi no está presente. Es entonces cuando las imágenes olvidan la presencia del yo fotógrafo, para dejar que el prejuicio del observador mida su capacidad de incomodar. Soy un muchacho de clase media criado en parte por sendas empleadas domésticas (mamá y papá trabajando en la tienda). Hay muchos otros como yo, criados de alguna manera por una empleada doméstica. Es éste, también, mi homenaje a todas ellas.

"La empleada deviene madre, hija, amiga, hermana, abuela, pero con el cuidado de no creérselo del todo; al fin y cabo, sólo es un trabajo."

Sebastián Friedman

Nació en Buenos Aires en 1973, e inició su camino en la fotografía en 1994. Desde el punto de vista temático, siempre se interesó por fotografiar lo cercano. Espacios, habitantes, formas de relación, que se presentan durante el devenir cotidiano y que, más allá de la temática, son el foco de su mirada: lugares donde la incomodidad se hace presente. Sus trabajos pretenden confrontarnos y desnaturalizar nuestras nociones de normalidad, dar visibilidad a lo que la fuerza de la cotidianeidad ha invisibilizado. Este universo personal convive, se contradice y se nutre de su trabajo como fotógrafo publicitario… y viceversa.

INSIDEOUT

Photo Essay

Nadie, de niño, sueña con convertirse en criada o en trabajador de la construcción. Pero, obligados por la pobreza y la falta de oportunidades, docenas de asiáticos tienen que aceptar esos trabajos y vivir, a menudo, lejos de sus familias. En Singapur, los trabajadores migrantes limpian nuestras casas y ayudan a criar a nuestros hijos. Ellos construyen las oficinas en las que trabajamos y las calles que utilizamos cada día. Pero sabemos muy poco de sus historias, y de sus sueños. InsideOut es un proyecto que ha tenido una duración de seis meses y en el que han participado 30 trabajadores que migraron a Singapur desde Indonesia, Tailandia y Filipinas. Han aprendido lo básico de la fotografía y, guiados por fotógrafos y reporteros gráficos voluntarios, han retratado su vida cotidiana en Singapur. A través de sus fotografías, esperamos aprender de sus experiencias y su mirada. Creemos que compartir sus historias puede provocar una mayor interacción entre la población local y los migrantes, ayudando a fortalecer los vínculos ya existentes y a la construcción de puentes de diálogo entre ambas comunidades. Los extranjeros representan aproximadamente una cuarta parte de los 2,3 millones de la población laboral de Singapur. A estos trabajadores, cerca de 600.000, se les brindan unos permisos especiales de trabajo con los que sólo pueden acceder a puestos con muy baja remuneración, especialmente en la construcción y los servicios.

A estos trabajadores, cerca de 600.000, se les brindan unos permisos especiales de trabajo con los que sólo pueden acceder a puestos con muy baja remuneración, especialmente en la construcción y los servicios. Cerca de 150.000 empleadas domésticas extranjeras que trabajan en Singapur proceden de Filipinas, Indonesia y Sri Lanka. Los trabajadores de la construcción de la isla provienen principalmente de Tailandia, India, Bangladesh, Birmania y China. Muchos trabajadores alcanzan su sueño de tener una vida mejor, pero para otros, ese sueño se evapora cuando se encuentran con problemas como la falta de pago y, en algunos casos, el abuso físico y mental. El proyecto aspira a reflejar algunos de los retos que todos ellos enfrentan. Este proyecto ha sido realizado gracias al apoyo de Cathay Photo, Objectifs y FotoHub y de las organizaciones que trabajan con migrantes: Humanitarian Organisation for Migration Economics, Friends of Thai Workers y The Darul Arqam Association

"Muchos trabajadores alcanzan su sueño de tener una vida mejor, pero para otros, ese sueño se evapora pronto."

Photo Essay

Photo Essay se crea en 2005 con el objetivo de apartarse de los estereotipos que los medios de comunicación han creado al tratar las noticias de forma repetitiva y simplista. Photo Essay se dedica a realizar ensayos fotográficos que apuestan por un cambio social en Asia, y busca proyectos que cambien la imagen que el mundo tiene de Asia, que muestren, desde una perspectiva innovadora, que Asia es sorprendente, conmovedora, participativa y, sobre todo, humana.


Miembros:

Editora y fundadora: Dorothy Ho

Director creativo: Jay Dokken

Asesores: Tse Chueen Chan y Chiyin Sim


www.thephotoessay.com

REFUGIADOS CLIMÁTICOS

Colectivo Argos

El proyecto “Refugiados Climáticos” comenzó en 2004 y tiene por objetivo investigar el impacto del calentamiento global sobre las poblaciones que más pueden padecer este fenómeno. El proyecto se ha realizado en las zonas donde este fenómeno está teniendo mayor impacto: los arrecifes de las Maldivas y Tuvalu en el Pacífico y el Océano Índico, la aldea de Shishmaref en Alaska, el sudeste de Bangladesh, la aldea de Dingboche en Nepal, las islas alemanas de Halligen, Nueva Orleans después del huracán Katrina y Longbaoshan, un pueblo cerca de Pekín.

Este proyecto pretende transmitir el sentimiento de urgencia que comparte el grupo: la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero provocará que millones de personas se vean obligadas a un desplazamiento forzado. El calentamiento global afectará sobre todo al cultivo. Al no haber una normativa internacional sobre el tema, la pérdida de las cosechas significará que miles de campesinos se queden sin su sustento de vida. Esta reflexión no pretende ser pesimista, sino crear conciencia sobre un problema en el que todavía estamos a tiempo de actuar, para que deje de ser un desastre anunciado y dé paso a una solidaridad internacional renovada.

"El calentamiento global afectará sobre todo al cultivo. La pérdida de las cosechas significará que miles de campesinos se queden sin su sustento de vida."

Colectivo Argos

El colectivo Argos fue fundado en 2001 y en él participan diez periodistas, seis fotógrafos (William Collanges, Hélène David, Jéromine Derigny, Cedric Rueda, Héléonore Henry Frahan y Laurent Weyl) y cuatro editores (Guy-Pierre Chomette Sébastien Daycard-Heid, Donatien Garnier Aude Raux). Sus miembros están convencidos de que el periodismo documental puede tener un lugar fundamental en un mundo sacudido por constantes cambios políticos, tecnológicos, sociales y ambientales. El colectivo Argos es también un grupo que pretende transmitir nuevos enfoques a los medios de comunicación, ya se trate de publicaciones o medios online. www.collectifargos.com

A la sombra de wounded knee: Luchando por sobrevivir en la Reserva Indígena Pine Ridge

Aaron Huey

En las Grandes Planicies, escondido tras caminos secundarios y poco transitados, está el Campo de Prisioneros de Guerra Número 334, también conocido como Reserva Indígena Pine Ridge, hogar de los Lakota Sioux. Se trata de la tribu que sufrió la tristemente célebre masacre de Wounded Knee, en diciembre de 1890, en la que unos 350 lakota fueron asesinados. Desde ese día, Wounded Knee, y la Reserva Indígena Pine Ridge, han sido un símbolo de los males infligidos a los nativos norteamericanos por los descendientes de europeos. Tristemente, Pine Ridge sigue siendo el escenario de una masacre continua dentro de la tribu. En la reserva, las pandillas están fuera de control, y la violencia en la que viven afecta incluso a los pueblos más pequeños. El desempleo en la reserva oscila entre el 85 y el 90%, la oficina de vivienda pública es incapaz de asumir el coste de construir infraestructuras, y las que existen están derrumbándose. Hay muchos sin techo, y los que tienen un hogar lo comparten con hasta cinco familias más, en condiciones de hacinamiento. El 39% de las casas de Pine Ridge carece de electricidad. Se supone que, al menos, el 60% de los hogares está infestado con un hongo que causa una afección a menudo mortal en niños y personas mayores. Según datos de 2006, el 97% de la población vive por debajo de la línea de pobreza.

El índice de tuberculosis en la reserva de Pine Ridge es aproximadamente ocho veces mayor que el promedio de Estados Unidos. La mortalidad infantil es la mayor del continente, y tres veces superior a la media de EEUU. El abandono escolar alcanza el 70%. Y los profesores tampoco duran mucho: renuncian ocho veces más que el promedio de EEUU. Es frecuente ver a los abuelos criando a sus nietos porque sus propios hijos han sucumbido al alcoholismo, la violencia doméstica, y la apatía general. La expectativa de vida para los hombres es de apenas 48 años. He pasado años cubriendo historias de guerra, pobreza y negligencia en conflictos extranjeros en todo el mundo. Pero me encontré con que tenía un grupo, en mi propio patio trasero, que había sido convenientemente olvidado. Esta emotiva exploración fotográfica ha trascendido, para mí, los límites normales del documental. He desarrollado una profunda amistad y amor por la gente de Pine Ridge, y por las familias que he visitado en los muchos viajes que he hecho durante tres años. Mi esperanza es que esta exploración fotográfica saque a la luz a un pueblo que ha sido, durante mucho tiempo, demonizado, victimizado, idealizado, pero, en última instancia, abandonado.

"La mortalidad infantil es la mayor del continente, y tres veces superior a la media de EEUU. La expectativa de vida para los hombres es de apenas 48 años."

Aaron Huey

Aaron Huey creció en una pequeña ciudad de Wyoming (EEUU), en los límites de un campo que producía remolachas y cebada. Escapó de esa pequeña ciudad de Wyoming sólo para hallarse a sí mismo viviendo en un viejo apartamento de un complejo comunista en Bratislava (Eslovaquia). Allí estudió escultura en piedra, y en 1999 se graduó en Pintura y Grabado en la Universidad de Denver, Colorado. En 2002, Huey caminó 5.389,69 kilómetros a través de Estados Unidos con su perro Cosmo. El viaje duró 154 días. No hubo cobertura mediática. Caminaron cada paso. Luego de ese viaje, Huey dejó la fotografía durante dos años y medio para desarrollar, desde cero, un programa de residencia para artistas (Hueyhaus), en el río Pecos, al este de Santa Fe. Aaron ha recibido una beca del National Geographic Expedition Council para cruzar Siberia en autoestop. También fue recientemente nominado para la lista breve del Premio Alexia, como finalista por el Center for Documentary Studies – Premio Honickman First Book, por su trabajo en Pine Ridge, y figura entre los 30 mejores fotógrafos emergentes del mundo en la lista del PDN de 2007. Aaron es parte del equipo de fotógrafos de las revistas National Geographic Adventure y National Geographic Traveler, y trabaja regularmente como freelance para decenas de publicaciones, entre las que destacan The New Yorker, Smithsonian, The New York Times y GEO.

  • |
  • MEMORIA DEL PROYECTO
  • |
  • PERFIL DEL AUTOR
  • |
  • LICENCIA FOTOGRÁFICA
  • |

Javier Bauluz

por Oriana Eliçabe y Alejandra Cukar

A estas alturas, Javier Bauluz (Asturias, España, 1960) bien podría conformarse con ser una leyenda viva del fotoperiodismo. El hombre se ha ganado su premio Pulitzer (en 1995), ha publicado en lo más top del mundillo mediático (New York Times, Washington Post, The Independent, Der Spiegel, El País, Newsweek, Time, GEO…) y tiene un par de libros con su nombre. Pero no. Él no está para bajar la guardia. Sabedor de que el periodismo (el de los grandes y tradicionales medios de comunicación) ya no es lo que era, ha decidido volver a las raíces, y hacerlo muy desde abajo. Después de fundar una productora independiente –Piraván-, está embarcado en algo tan sencillo como revolucionario: un nuevo medio de información (periodismohumano.com) que intentará la proeza de realizar, producir y distribuir periodismo profesional bajo el enfoque de derechos humanos a través de una red global de periodistas y organizaciones sociales, y todo a través de la web.


En 7.7 hemos entrevistado a fotoperiodistas con diferentes perfiles, pero tu caso es peculiar: te dedicas a la fotografía, pero sueles hablar más de periodismo que de fotos. ¿Eres fotógrafo, periodista, fotorreportero…?

¿Cómo os cuento yo todo esto? Empecé en el periodismo con la fotografía y he ido ampliando el campo a lo largo de los años, haciendo no sólo fotografía, sino texto, vídeo, audio, formatos multimedia, etc., porque considero que en periodismo se puede contar de muchas formas, y creo que debemos usar el multiformato para contar las cosas. Las tecnologías han variado tanto en los últimos años, que ahora podemos contar cosas en formatos que antes eran imposibles a menos que dispusieras de un montón de dinero.



"Ahora podemos contar cosas en formatos que antes eran imposibles a menos que dispusieras de un montón de dinero"

¿Es insuficiente, hoy por hoy, ser sólo periodista o sólo fotógrafo?

No digo que sea ni mejor ni peor, digo que se pueden usar todos estos medios que antes no estaban a nuestro alcance para contar las historias. En algunas puede ser más importante el formato fotografía, porque la imagen fija sigue teniendo una fuerza que el vídeo o incluso la palabra no pueden tener, pero si tienes una buena imagen en movimiento con un buen sonido, a veces explica mejor la historia. Si podemos incluso hacer con vídeo, con texto, con audio y con fotografía un mismo producto que nos cuente mejor y con más profundidad esa historia que queremos contar, ¿dónde está lo malo de eso?


En ninguna parte. Supongo que la cuestión sigue siendo la misma de siempre: qué contenidos elegimos contar, más allá de los medios con que lo hagamos.

Efectivamente, creo que lo importante es el contenido, no la forma en que se cuente.


"Lo importante es el contenido, no la forma en que se cuente"


Da la sensación de que en paralelo a la explosión de medios tecnológicos y a la facilidad en su acceso, que hace más fácil producir información, se da el fenómeno de que los medios de comunicación producen contenidos que tienen cada vez menor calidad y profundidad. ¿Compartes esta visión?

No sólo la comparto, sino que la grito. Ese es el problema: en un mundo donde las comunicaciones son más fáciles y las tecnologías facilitan la comunicación y la creación de contenidos, la calidad de la información periodística es cada vez más baja. Baja a unos niveles que a mí me espanta.

¿Por qué crees que pasó esto?

Porque en algún punto de la historia reciente los medios de comunicación tradicionales (MCT) perdieron el norte del barco. Y en vez de tener como prioridad la información, ahora el objetivo ha pasado a ser el ánimo de lucro, es decir, ganar dinero. Esa es la principal función de las empresas de información hoy en día. Han pasado a ser intereses económicos y políticos los que manejan la mayoría de los MCT. Si la información no se piensa como servicio público al ciudadano, que es a quien se debe, sino que está al servicio de intereses económicos -sean propios o ajenos-, tenemos el resultado que tenemos. Pero también es un reflejo muy claro: en esta sociedad estamos, supuestamente, en una gran crisis económica, que sencillamente está producida por lo mismo: todo vale con tal de ganar dinero. Da lo mismo quiénes mueran, lo que estafen, lo que engañen: el principal objetivo del Monopoly del capitalismo es ganar dinero.


"Los medios de comunicación tradicionales perdieron el norte del barco. Y en vez de tener como prioridad la información, su objetivo es ganar dinero"


Y ese es el objetivo de las empresas de medios, que no dejan de ser empresas…

Las empresas de información son exactamente iguales a todas las empresas en este mundo: lo principal es ganar dinero, caiga quien caiga. Si te saltas todas las cuestiones éticas, de principios, de cuál es la función ética y social del periodismo, si el periodismo deja de ser el intermediario entre los poderes y los ciudadanos, y se va a comer con los poderes, pues la información que pueden recibir los de abajo no tiene nada que ver con la realidad. Si a eso le sumas que el enfoque que tienen es sobre espectáculo y entretenimiento porque eso es lo que da audiencia, y por lo tanto publicidad, y por lo tanto dinero, pues es basura en un 90%.

Quizás no debería sorprendernos la actitud de las empresas. ¿Deberíamos pensar entonces en la responsabilidad de los periodistas y los fotógrafos que han sido funcionales a esas empresas, y de los lectores que han permitido que esto siguiera adelante?

Siempre ha habido empresas y empresas. Tú puedes ir a una carnicería y comprar carne buena, o encontrarte con un carnicero que te empieza a estafar y te engaña con la etiqueta, o con la procedencia, o te da carne podrida. Evidentemente, el problema no es la empresa, sino que las empresas están dando gato por liebre. Y está la culpa de los ciudadanos, de no exigir una mayor calidad de producto, sea de carne, de pescado o de periodismo. Y los periodistas se quedan o están en una especie de trampa porque se deben a quien les paga, porque comen de eso, y están muy mal las cosas como para quedarse sin trabajo, y fuera de eso no hay espacios en los que puedan comer y hacer un periodismo más libre, más ético o como le queramos llamar.


Para no caer en una contradicción ética, ¿los recursos de fotógrafos y periodistas deberían provenir del sector público, de empresas, de particulares? ¿Cuáles serían los recursos que deberíamos encontrar para autofinanciarnos y ejercer un periodismo más ético?

Cuando lo sepas, me avisas (risas). No puedo seguir confiando en que los medios tradicionales vayan a cambiar, por lo menos de momento, y vayan a dedicarse a hacer periodismo y de calidad humana. Entonces, si queremos hacer otro periodismo, ¿de dónde sacamos el dinero? De tu tía, de tu panadero, de tu sobrina, de una organización social, de una empresa privada, de una institución pública, de donde sea. Lo único importante es que tiene que ser dinero ético, limpio, que no sea producto de haber explotado a los niños haciendo zapatillas de lujo en Tailandia, por ejemplo. Y que luego eso no te coma la independencia como periodista para contar una historia.

"Los periodistas están en una especie de trampa, porque se deben a quien les paga, porque comen de eso"


¿De dónde provienen los recursos para los reportajes que publica P+DH?

De lo que te digo. Bienvenido sea todo el apoyo económico de quien piense que un periodismo humano y de calidad es justo y necesario para esta sociedad. Igual que es necesario para algunos ciudadanos que siga habiendo ballenas y se hacen socios de Greenpeace, los que quieran que haya un periodismo de calidad humana, que se hagan socios y apoyen económicamente para que esto funcione, porque si no hay el apoyo de la sociedad, esto podrá ser una aventura que se quede en el camino por falta de apoyo social. Lo que sí tenemos que tener es una diversidad de fuentes que garantice de alguna forma que aunque a alguien no le guste lo que haces, no te pueda condicionar la independencia o no te vayas a hundir porque te quite el apoyo.


Decías que es imposible que los medios masivos cambien el enfoque que tienen…

Imposible no, pero lo veo complicado…


Entonces, quizás se debería buscar la vía para que la gente empiece a exigir una información de más calidad, y que en ese caso pase a ser negocio producir contenidos menos banales. Si no, estamos en la misma: hacemos medios alternativos que producen una información diferente, pero la gente sigue comprando El País y viendo Telecinco. Si no logramos que el público demande otro tipo de información, no va a ser negocio para nadie, y será insostenible. ¿La clave puede estar en empezar a educar al público?

Claro, pero necesitamos tener los medios para educarlos, si no seguirán educándose con los medios que tienen los otros… Tenemos que contar con nuestras propias fuerzas y apoyos que podamos buscar en la sociedad. Es tan sencillo y tan complicado como eso. Yo paso de seguir esperando. A mí no me gusta estar todo el día quejándome y diciendo “qué mal está todo”, ni esperar a que nadie me llame o me contrate. Creo que debemos buscar las fórmulas reales y posibles, que son muchas, porque sí creo que hay mucha gente que demanda este periodismo.


"Yo paso de seguir esperando. A mí no me gusta estar todo el día quejándome, ni esperar a que nadie me llame o me contrate"


También pasa que los medios menos convencionales, como el que estás armando (p+dh), no tienen tanta audiencia como los medios tradicionales. ¿Puede ser que la gente no esté interesada en ver otras opciones, que haya una especie de círculo vicioso?

Evidentemente hay mucha gente que prefiere seguir viendo sólo fútbol y sólo espectáculos y cosas basura, pero no vamos a ser los responsables de todo el mundo. Haremos lo que podamos hacer. Si uno tiene vocación, es periodista y quiere hacer buen periodismo, tiene la obligación moral de intentarlo. Hoy no nos valen las excusas. Cualquier periodista puede montar su propio medio de comunicación en internet y emitir. Precisamente por eso creo que estamos en un momento histórico, en el que los periodistas debemos recuperar el control de nuestro oficio, debemos recuperar la función social del periodismo. Ahora podemos, tecnológicamente, ser independientes, cosa que hasta hace cuatro días, no.

"Si uno tiene vocación, es periodista y quiere hacer buen periodismo, tiene la obligación moral de intentarlo. Hoy no nos valen las excusas"


¿Crees que los fotógrafos y periodistas están a la altura de esas nuevas posibilidades?

No soy responsable del progreso de la humanidad (risas). A ver, las bases en las que se asienta la idea de www.periodismohumano.com es: ciertos periodistas queremos recuperar ese periodismo humano con un enfoque de derechos humanos, teniendo como único marco ético la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en un espacio que no esté sometido a intereses políticos y económicos particulares, en el que los periodistas puedan tener independencia. Todo eso fue parte del manifiesto de Periodismo y Derechos Humanos que hicimos en Gijón, que a día de hoy han firmado más de 2.000 personas, muchísimos de ellos periodistas que están trabajando en medios, y que tienen esa idea. Y cada vez que cuento lo que estamos haciendo en cualquier acto público, las caras que se les ponen son de “por favor, quiero ver otras cosas que no se me están enseñando, quiero saber qué pasa no sólo con los señores políticos, no sólo lo que dicen los poderosos”. Sí, es absolutamente necesario, yo quiero ese periodismo.


Puede que sea una idea compartida por muchos, pero una buena cantidad de fotógrafos sólo está interesada en publicar en medios como El País, y no le interesan medios autogestionados que se rijan por esta declaración. Pareciera que el problema es de base, porque incluso los estudiantes, cuando están llegando al ámbito profesional, tienen una preocupación más vinculada al ego que a su realidad social.

No soy el dueño del periodismo ni responsable de todos los periodistas. Pero sí hay que recordar una cosa -que tampoco justifica-, y es que los periodistas también comen. Y hasta ahora, los únicos clientes que podían tener eran los medios de comunicación, que son los que les pagan un reportaje o un sueldo, y con lo cual pueden comer o seguir trabajando. Eso no justifica para nada lo que estás diciendo, pero es una realidad. Respecto al tipo de fotografía que se está haciendo, eso es todo un mundo. Hay seres por ahí que nos intentan convencer de que para contar un terremoto, hay que hacer una foto de una grieta chiquitita en una pared, y que eso explica perfectamente el terremoto. Vale, cada uno puede hacer lo que le dé la gana. Hay gente a la que le molesta que salgan señores de color negro o señores pobres en las fotos porque creen que eso es antiguo y no sé qué, y que hay que ser de vanguardia… El periodismo es periodismo, no es necesariamente arte. Si lo que queremos es hacer arte, pues hagámoslo, pero no disfracemos eso de periodismo. Cada uno es como es, y tiene su propia responsabilidad social y humana con el mundo, con sus compañeros, con la profesión, etc. Es evidente que hay mucha gente que está en este trabajo como podría estar en cualquier otro, es decir, que no tiene vocación de periodista.


"Hay seres por ahí que nos intentan convencer de que para contar un terremoto, hay que hacer una foto de una grieta chiquitita en una pared"

Hablabas de la fotografía artística y la grieta. Salgado fue criticado, en su momento, por su “estetización de la pobreza”. Y ahora son muchos los que abusan del photoshop, como por ejemplo el caso del fotógrafo que ganó el Picture of the Year a quien le quitaron el premio por el retoque que había hecho. ¿Cómo ves esta tendencia de la sobreestetización en el fotoperiodismo?

Si no importa nada más que el resultado final y el resultado económico, si todo vale, hasta manipular, engañar y manipular las fotos, bueno… Pero el photoshop no es nuevo, Stalin manejaba el photoshop de entonces, con un experto en laboratorio que hacía aparecer o desaparecer gente en la foto, por ejemplo. No es una cosa nueva, el problema es el mismo: es la ética, la calidad humana de quien está haciendo ese fotoperiodismo. No es una cuestión sólo de fotografía, ni es una cuestión nueva: si no hay ética, si no hay principios básicos de decir la verdad, y nos vamos solamente a la estética y al ánimo de lucro, es un desastre. A mí me parece maravilloso que la gente haga foto artística, pero no es lo mismo que fotoperiodismo. Me da lo mismo, por eso no entro en el planteamiento que haces. Si yo te digo que determinada cosa es verdad, y es mentira, soy un mentiroso, no importa que sea fotoperiodista, artista, lo que sea.


Cuando ganaste, hace casi 15 años, el premio Pulitzer, ¿te ayudó a definir qué querías hacer, qué noticias cubrir y de qué temas hablar?

Eso lo tenía decidido desde pequeñito…

¿Te ayudó a que te dejaran hacerlo?

A mí nadie me ha dejado hacer porque siempre he hecho lo que he querido. He sido independiente durante toda mi vida profesional y eso tiene sus desventajas, como que no tienes un cheque a fin de mes, ni una seguridad, pero tienes la libertad de, con cuatro duros, irte a donde quieras, con tu cámara, e intentar contar qué pasa allí. No es una excusa eso de que te dejen o no te dejen…


"He sido independiente durante toda mi vida profesional y eso tiene sus desventajas, como que no tienes un cheque a fin de mes"


El término adecuado quizá no era “que te dejen” sino “que te escuchen”: ¿el premio te dio más repercusión?

Esa es la única maravillosa ventaja de los premios: que te dejan decir barbaridades como las que estoy diciendo ahora, y que hasta te las publican.


¿Qué más te dio?

Bueno, ahora soy más alto, más guapo, y mis fotos, que antes eran en blanco y negro, ahora se convirtieron en color (risas). No, sólo eso: te permite tener más voz.


¿La fotografía puede funcionar, entonces, como una herramienta de transformación social, o esto es una utopía?

Yo le añadiría -como el tabaco-: “puede” ser una herramienta de transformación social.

¿De qué depende?

De tantas cosas… de cómo sea la fotografía, de cómo expreses lo que expresas o de qué es, el momento en que se produce, el contexto histórico, muchas cosas. No cualquier fotografía es una herramienta de transformación social.


"No cualquier fotografía es una herramienta de transformación social"


Hoy por hoy, casi cualquiera tiene una cámara de fotos, lo que por un lado puede ayudar a que cada uno pueda contar su propia realidad en imágenes, pero por otro contribuye al descrédito del trabajo del fotoperiodista.


Parto de la base de que los periodistas tenemos que tener nuestro papel en nuestra sociedad. El periodismo es una profesión, es un oficio, y me parece maravilloso que las comunicaciones y las herramientas tecnológicas permitan a cualquier ciudadano aportar información sobre lo que sea. Me parece excelente. Creo que en vez de verlo como enemigo, tenemos que verlo como una oportunidad de tener muchas más fuentes de información para contar las cosas, que son las producidas por los ciudadanos. Tenemos que pensar que no sólo nosotros podemos dar información. Por ejemplo, a lo mejor tú no estás en Irán, donde no hay periodistas porque los llevan presos o porque los echan, pero la gente está haciendo vídeos de lo que está pasando. Pero sí hay que –y quizás sea parte del nuevo oficio del periodismo- ser editores de esas informaciones: contrastarlas, darles el punto de credibilidad que pueden necesitar, saber de dónde vienen, de quién, comprobar que esas historias son ciertas, cosa que a veces es muy complicado hacer. Tú puedes tener muchas informaciones pero no sabes si creértelas o no, porque no sabes quién te las está enviando.

"Quizás sea parte del nuevo oficio del periodismo ser editores de las informaciones ciudadanas: contrastarlas, darles el punto de credibilidad que pueden necesitar"


Una de las reglas del periodismo, en teoría, es la objetividad. Pero tu planteamiento está dentro de la subjetividad, ya que además de periodista eres un activista social. ¿Cómo se maneja eso?

Yo no creo en esa objetividad, no creo en la imparcialidad tal como se practica y como se habla de ella. Creo en la veracidad y en la honestidad. No creo que uno deba ser objetivo o imparcial. Esa falsa objetividad y esa falsa imparcialidad han producido miles o millones de víctimas a lo largo de la historia de la humanidad. Y yo, desde luego, paso. Por eso queremos hacer un periodismo bajo el enfoque ético de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Y los derechos humanos significan algo muy amplio: no es sólo el tema de las torturas de Guantánamo. Si quiero ser un periodista creíble, desde el enfoque de los derechos humanos tengo que ser veraz y honesto, no puedo hacer propaganda de un lado ni de otro; puedo tener un ángulo y un punto de vista desde ese enfoque de derechos humanos que ya va a tamizar bastante el tema.


"Creo en la veracidad y en la honestidad. No creo que uno deba ser objetivo o imparcial"

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

DOWNTOWN EASTSIDE. Claire Martin

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

LA BRIGADA FANTASMA. Andy Rochelli

Tamara y Olga, hija y nieta de Giovannella Fabiano, en la orilla del Mar Negro esperando a otros miembros de la comunidad italiana, donde se celebrará la ceremonia en honor de los italianos que fallecieron durante la deportación. Kerch, Crimea. Febrero de 2009.

El puerto de Kerch en un día de niebla, donde probablemente desembarcaron los primeros inmigrantes italianos provenientes de Puglia a principios del siglo XIX. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Copia del certificado de nacimiento de Maffione Marta Maria, nacida en Bisceglie (Bari, Italy) en 1893 y casada con Vincenzo Dell’Olio, napolitano. Llegaron a Kerch en 1920, pero a causa de la represión estalinista, Marta Maria tuvo que abandonar sola la ciudad para regresar a Italia en 1932. En la actualidad, solo su nieto Vladimir Dall’Olio reside en Kerch con su mujer Ludmilla y su hijo Aleksey. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Giovannella Fabiano fotografiada a la edad de 18 años, cuando aún estaba en Kazajistán. Los rasgos de Giovannella, al igual que los de otros miembros de la comunidad, recuerdan a la fisonomía de los habitantes del sur de Italia. Giovannella recuerda que, debido a su belleza, se las arreglaba para tener algún trato de favor cuando vivía en Kazajistán. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Giovannella Fabiano a la edad de 68 años en su casa de Kerch, donde vive con su hija. Giovannella fue deportada con su familia cuando tenía 2 años y apenas recuerda lo que sucedió. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Vista de Kerch desde la colina Mitridate en un día de niebla. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

La iglesia católica construida por los italianos para su comunidad en 1840 fue cerrada a finales de 1932 debido a la represión comunista. Después de lo ocurrido, el párroco volvió a Italia. Kerch, Crimea, diciembre de 2008.

Tatiana Petringa en la parada del autobús esperando para regresar a su casa. Tatiana vive con su madre Vera y su abuela Emilia, que fue deportada en 1942 a Kazajistán por los comunistas. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008

La pared del gimnasio de Kerch, con signos de una batalla ocurrida durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Giulietta Fabiano en el monte Mitridate, lugar donde se rinde homenaje a los soldados rusos que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Vista de una playa del Mar Negro en la periferia de Kerch. No lejos de aquí, los italianos fueron cargados en un barco para ser deportados a Kazajistán. Kerch, Crimea. Febrero de 2009.

Costa del Mar Negro al atardecer. Kerch, Crimea. Febrero de 2009.

Alexandr Fabiano caminando entre las ruinas de la fortaleza utilizada por los rusos para combatir a las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Natale De Martino en su antigua casa en la calle Gagarin, donde vivía con su familia antes de que todos fueran deportados a Kazajistán. La última vez que Natale estuvo en este lugar fue en 1955, después de regresar de Kazajistán, y cuando la casa ya estaba ocupada por otras personas. En la parte posterior estaba el refugio utilizado por la familia durante los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

La cocina de la casa de Giulia Giachetti, con una cafetera regalada por un amigo italiano. Kerch, Crimea, Diciembre 2008.

Tatiana Petringa en un autobús de regreso a su casa. Tatiana vive con su madre Vera y su abuela Emilia, que fue deportada en 1942 a Kazajistán por los comunistas. Kerch, Crimea. Diciembre de 2008.

Valentina Fabiano en Kamish Burun, lugar desde donde los italianos fueron cargados en un barco para ser deportados a Kazajistán. En el camino lleva las flores con las que realizará una ofrenda en el Mar Negro. Kerch, Crimea. Febrero de 2009.

Vladimir Dell'Olio, Luciana y Giulia durante la celebración del 67º aniversario de la deportación, en un homenaje a los italianos muertos. Kerch, Crimea. Febrero de 2009.

Una de las muchas flores arrojadas a las aguas del Mar Negro y que simbolizan la muerte de los italianos durante la deportación. Kerch, Crimea. Febrero de 2009.

Valentina Fabiano y Natalia di Lerno en una playa cerca de Kerch. Kerch, Crimea. Febrero de 2009.

Text

Text

Text

Text

Text

Text

Text

Text

Text

Text

Familia Figueroa y familia Báez

Familia Nadal y familia Piris

Familia Córdoba y familia Ruiz

Familia Reig y familia Zanini

Familia Pagès-Moschetti y familia Valdés de los Ríos

Familia Schneck y familia Gómez

Familia Acassuso de Bianchi y familia Da Silva

Familia Meira y familia Gómez

Familia Liffschitz y familia Benítez

Familia Sandor y familia Ortigoza

Familia Lerussi y familia González

Veeraphol Charoenrat

Chouysang Supot

Fitri Nurjanti

Ismawati

Michelle Pilapil

Estelita C. Parinas

Gema T. Villacruzes

Estelita C. Parinas

Gema T. Villacruzes

Julia Segundo

Wichaya Sucharit

Milapaz Del Rosario

Delia C. Tutol

Judy P. Calongas

Milapaz Del Rosario

Chouysang Supot

Sing Rachahong

Udomporn Imboonsu

Anna Anggraeni

Novi Triana

Anna Anggraeni

Anna Anggraeni

Siti Nurjannah

Siti Nurjannah

Todos los sábados, los habitantes del valle de Khumbu acuden al gran mercado en la aldea comercial y turística de Namche.

Con sus 35,8 millones de metros cúbicos de agua amenazando con caer sobre el valle de Khumbu, Imja, a una altura de 5.010 metros, es el lago más peligroso en Nepal.

En el Gran Himalaya nacen nueve de los principales ríos de Asia como el Ganges, el Mekong y el Yangtze.

A pesar del peligro y el desmoronamiento de algunos lagos en los últimos años, muy pocos sherpas han oído hablar de las consecuencias del calentamiento global en el Himalaya.

Si el lago Imja se desbordara, huertas y campos de maíz, trigo y cebada serían devastados, y casas y puentes destruidos. Los rebaños de yaks se ahogarían y las instalaciones de la central hidroeléctrica quedarían enterradas bajo el agua.

Antes el lago era mucho más grande que ahora y había más nieve en las montañas. Dorje Sherpa es el hombre más viejo de Dingboche, tiene 84 años.

Dolma y Rámila, dos amigas de la aldea de Phakding, en el valle inferior de Khumbu. Van camino a la escuela, hoy participarán en un taller sobre el calentamiento global organizado por la WWF.

Un viento fuerte del oeste, una marea especialmente fuerte, la luna llena... Sabemos qué condiciones pueden darse para que se produzca la Landuntern (la inundación). Fiede Nissen dice: "Puede pasar en cualquier momento, las inundaciones pueden llegar cuando menos lo esperemos”.

La tormenta de 1962 causó graves daños en las Islas Halligen. Ahora existe un refugio donde los habitantes de las islas acudirán en caso de emergencia.

“Es una paradoja, pero nos encanta la Landuntern”, confiesa Britta. "Esa sensación de que el tiempo ha sido suspendido, de la dulce soledad, el paisaje que cambia cada mañana cuando abres la puerta, todas las casas esparcidas como pequeñas islas...”.

Landuntern! Landuntern!; A los niños les encanta cuando llega: inundaciones impredecibles que cortan los accesos a las Warften (casas construidas sobre colinas artificiales) durante varias horas. Niels mira por la ventana de la escuela, “inaccesibles durante todo el día”.

Cuando las inundaciones llegan por sorpresa pueden llevarse todo el heno cosechado en un día. O pueden pasar cosas peores, como que el mar se lleve algunas vacas u ovejas que no han tenido tiempo para asegurar.

Ark Boysen y su equipo amontonan miles de piedras, una por una, a lo largo de las costas de Langeness. La isla de Hallig ya está rodeada por un muro de un metro de alto.

Desde 1926, Langeness ha estado conectada al continente a través de un dique por el que circulaba un pequeño ferrocarril, el Löre. Fiede Nissen lo toma cada mañana para llevar el correo.

Shishmaref, finales de octubre. La nieve todavía no ha llegado: otro efecto del cambio climático.

Las motos de nieve sustituyeron hace tiempo a los trineos de perros. Koozye Ningeucook es uno de los últimos criadores de perros de Shishmaref y está tratando de perpetuar una de las más antiguas tradiciones de la comunidad.

La incertidumbre se cierne sobre el futuro de la Inupiaks de Shishmaref. Llegados desde la ciudad de Nome están a punto de perder su identidad. Sólo si son trasladados a territorio virgen en Tin Creek, no muy lejos de sus tierras ancestrales, pueden evitar una destrucción programada.

El trabajo se realiza regularmente en la costa destruida de Shishmaref. En veinte años, se han construido cuatro diques en un intento por evitar la erosión. Todos los intentos han sido en vano, en poco tiempo los diques se hundieron tras ceder el fondo.

Serpentine River. Kelly recoge las bayas.

La casa donde se crió Weyiouanna Mina, abandonada hace mucho tiempo, acaba de derrumbarse sobre la arena. "Todavía recuerdo cuando jugaba al dominó con mi abuelo”, dice ella. "Entonces, la casa estaba todavía a más de un centenar de metros de la orilla."

Una fiesta de cumpleaños. "Nuestra cultura, con nuestra tradición de la comunidad, de compartir y de respeto a nuestros antepasados. Nuestra economía de subsistencia, que no podría sobrevivir en otra ciudad que no fuera Nome, tan alejada del mundo Inupiak…”, explica Jonathan Weyiouanna.

Como el monzón en África se ha debilitado, el lago Chad, que alguna vez fue navegable, ha perdido el 80 por ciento de su superficie y se ha convertido en un pantano donde yacen los esqueletos de algunos barcos.

Maloum Oumar Barka, 57 años, prepara sus redes en las aguas poco profundas del lago Chad.

Pescadores nigerianos vienen con sus hijos a la isla de Blarigui para poder seguir pescando. El debilitamiento de los monzones africanos ha reducido la superficie del lago Chad en un 80% en los últimos 30 años.

El lago Chad, que era el cuarto lago más grande de África, ha perdido el 80% de su superficie en los últimos 30 años. Con el debilitamiento de los monzones ahora casi puede ser cruzado a pie.

Unos pescadores trabajan en la parte más profunda del lago Chad, que ahora es de sólo 2 metros.

Bol-Mandi. Un proyecto de plantación en una zona del lago Chad que se ha secado. Mousa Mahamat, de 24 años, pertenece a la tribu Kanembou y prepara la tierra para el cultivo, la temperatura alcanza los 45ºC.

Una parte del lago Chad que se ha secado, cerca de la localidad de Bol. Chad, mayo de 2005.

Poblado de Pankhali. Fatema y Mojida regresan hacia casa con agua potable. Esta es cada vez más difícil de conseguir: a causa del cambio climático, el nivel del mar está subiendo y la salinización empieza a contaminar las fuentes de agua subterránea.

El calentamiento global ya afecta a los habitantes de las zonas occidentales del sur de Bangladesh. El aumento del nivel del mar ha causado, en Pankhali, la salinización de las tierras y el debilitamiento de las casas de barro.

Durante el monzón, las chozas de barro pueden derrumbarse y deben ser reparadas constantemente.

REFUGIADOS CLIMÁTICOS. Colectivo Argos.

Distrito de Stakhira. Una anciana mantiene a su vaca mientras esta pasta. En sólo unas décadas, el calentamiento global ha cambiado el paisaje que ella recuerda de su juventud.

El poblado de Pankhali ya está acostumbrado a tratar con graves inundaciones, aun así, tratan de adaptarse a las nuevas exigencias del cambio climático. Mannan Molla les explica el problema a los pobladores locales.

REFUGIADOS CLIMÁTICOS. Colectivo Argos.

A partir del mes de marzo, las tormentas de arena golpean fuerte la ciudad de Longbaoshan, obligando a los agricultores a abandonar sus campos. Estas tormentas en China son conocidas como la “ira del dragón amarillo”.

REFUGIADOS CLIMÁTICOS. Colectivo Argos.

A partir del mes de marzo, las tormentas de arena golpean fuerte la ciudad de Longbaoshan, obligando a los agricultores a abandonar sus campos. Estas tormentas en China son conocidas como la “ira del dragón amarillo”.

"Debido a la sequía, aquí se terminó todo, el cielo solo nos trae lluvias de arena", explica Dehai Li, habitante de Longbaoshan.

Recogida por el viento desde lugares tan lejanos como el desierto de Gobi, las nubes pueden descargar hasta 90.000 toneladas de arena al año en Longbaoshan.

Con la finalidad de quedarse en el pueblo, Weifengying Li y su esposa han empezado a criar patos.

A partir del mes de marzo, las tormentas de arena golpean fuerte la ciudad de Longbaoshan, obligando a los agricultores a abandonar sus campos. Estas tormentas en China son conocidas como la “ira del dragón amarillo”. Longbaoshan, China, 2007.

El barrio 9th Ward destruido por el huracán Katrina, Nueva Orleans, Luisiana, EE.UU., septiembre de 2005.

El barrio 9th Ward destruido por el huracán Katrina.

15 días después de que el huracán Katrina inundara la ciudad, una mujer de Nueva Orleans intenta recuperar algunas de sus pertenencias restantes antes de mudarse a otro estado.

Robert Bailey, ayudado por sus vecinos, se muda a la casa que la iglesia evangélica de Wheeler Avenue le ha prestado en Houston, Texas.

Evangela Bailey, en la casa que la iglesia evangélica de Wheeler Avenue le ha prestado en Houston, Texas.

La hija mayor de los Bailey y sus nuevos amigos se reunen en una escuela en Houston, Texas.

Evangela Bailey explica a sus nuevos vecinos en Houston en qué condiciones ha quedado Nueva Orleans tras el huracán Katrina.

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

A la sombra de Wounded Knee. Aaron Huey

  • |
  • Pie de foto
  • |